Segunda cinta del francés Just Philippot y cuya historia se apoya en algunos elementos ya conocidos de su anterior película, La nube (2020). La familia, la adolescencia, la obsesión, la responsabilidad e incluso el medio ambiente como telón de fondo, vuelven a tomar parte en Lluvia ácida (2023) una película que podría enmarcarse más dentro del cine de catástrofes que en el drama.
Como si fuera un aviso para navegantes, Lluvia ácida es una película actual y que, dentro de unos límites lógicos y científicos, podría incluso suceder. El cambio climático o, mejor dicho, la crisis climática está prácticamente ahí, con mucha probabilidad de volverse irreversible, y es este trasfondo el que aprovecha la película, aunque ya adelantamos que no se trata de una cinta defensora de la ecología en este aspecto, porque, sencillamente, no es lo que quiere.

El director, aquí también co-escribe el guion, vuelve a colocar a un trío protagonista como eje central de la historia y de nuevo, una familia desestructurada para dar más carga dramática a la película. Como sucede en este tipo de producciones, el drama no aflora demasiado y cuando lo hace no termina por empatizar con el público. Todo queda eclipsado por lo de siempre, la superación de obstáculos por parte de los personajes para llegar a un fin o a un destino.
Con una interesante fotografía y una buena ambientación sonora, Lluvia ácida es el viaje de un antihéroe hasta su propia felicidad. El galo Guillaume Canet protagoniza la cinta, en un rol con bastantes matices, y en donde por momentos puede generar rechazo y en otros, cierta empatía, pero desde luego, no deja indiferente. Junto a él, su hija, una adolescente en pleno proceso de digestión de la separación de sus padres (de nuevo Philippot apuesta por este tipo de secundarios). Sí, su papel resulta bastante irritante.

No hay duda de que esta cinta nada tiene que envidiar al cine de catástrofes americano. Películas como La bruma (Daniel Roby, 2018), Tokyo Shaking (Olivier Peyon, 2021) sobre el desastre de Fukushima, o Arde Notre Dame (Jean-Jacques Annaud, 2022), ponen a Francia en el punto de mira de un cine más ‘blockbuster’ y menos de autor. Y es que en Europa también es posible hacer este tipo de producciones cuya principal finalidad, es la de entretener.
Así las cosas, Lluvia ácida es cine… ¿palomitero? Con tintes dramáticos que, a pesar de que se toma la molestia de meternos personajes con algunos conflictos y con algo de desarrollo, lo visual termina engullendo la parte dramática de la historia.
A pesar de haberse estrenado en el Festival de Cannes y de contar con Guillaume Canet como protagonista, un actor bastante reconocido internacionalmente, no parece que llamase demasiado la atención y su estreno en España (en otros países sí se estrenó en cines) se ha limitado a plataformas.
Movistar+ tiene esta película en su catálogo, y como pasa siempre en las plataformas, no sabemos hasta cuando. Pero afortunadamente está disponible en blu-ray para poder comprarla en formato físico, que siempre es mejor.
- Guillaume Canet
Michal - Laetitia Dosch
Elise Mazany - Suliane Brahim
Karin Besaad - Patience Munchenbach
Selma - Marie Jung
Deborah



