El cine de Carlo Padial (Barcelona, 1977), desarrollado sobre todo en la comedia, suele ser un cine sencillo, directo y hecho bastante con el corazón. Su nueva cinta, Pizza Movies no es una excepción y cuenta además con una pareja protagonista que conforma el alma de esta entrañable película.
Hablando un poco a grandes rasgos sobre el trabajo de Carlo Padial, podemos comprobar como el cineasta ha tocado varios palos, no solo el cinematográfico con una filmografía de cinco películas, sino también ha realizado varias series (una de ellas Doctor Portuondo (2021) con mucho éxito), ha colaborado en varios programas de televisión y hasta ha escrito algún que otro libro (Erasmus, orgasmus y otros problemas o Contenido). Es un hombre de artes que ha tocado muchos campos, lo que le permite cierta versatilidad a la hora de contar historias desde diferentes puntos de vista.

Pizza Movies mantiene un planteamiento muy sencillo, y lo hace siempre desde la perspectiva de su pareja protagonista: un matrimonio en crisis silenciosa donde los problemas diarios se mezclan con los propios de una familia, como tener un hijo con problemas o que uno de ellos tenga un trabajo en declive. Y es justo ahí, en medio de esa rutina, donde la película «comienza» de verdad: en los sueños particulares de cada uno de sus componentes.
Y es que Pizza Movies es una película que también habla de sueños, de metas y de objetivos. Es una película que también habla sobre la supervivencia o todo ello englobado en una metáfora sobre gran parte del cine que llega al público, más preocupado de dejarle un sabor momentáneo que dejarle poso. El paralelismo de “cine es pizza” entronca directamente con el análisis que hace Padial y la guionista Desirée de Fez (crítica de cine en la mítica Fotogramas y pareja en la vida real del director) de como hoy en día se consume lo audiovisual.

La película, como hemos comentado, presenta a este matrimonio lleno de monotonías y vacíos emocionales que, sin embargo, se siguen queriendo, aguantando y apoyando (a sus maneras, claro), siendo un reflejo también de muchas de las parejas actuales que llevan tanto tiempo juntos. Berto Romero y Judit Martin ponen rostro a estos dos personajes, tan entrañables como adorables, y en los que la película va descargando poco a poco todo su peso. Romero, a quien muchos asocian siempre con la televisión, ya había colaborado con Padial en otros proyectos y aquí vuelve a reunirse con él, en un papel igualmente carismático.
Pizza Movies además cuenta con un elenco tanto de secundarios como pequeños cameos que la hacen todavía más deliciosa si cabe. Joaquín Reyes, Raúl Arévalo, Javier Botet o Bruna Cusí, desfilan en algunas escenas aportando a la película también cierto peso y evitando así que todo parezca algo “amateur”.

Con un estilo sencillo y una historia interesante, la película quizá peca de falta de ambición, pero eso no impide disfrutarla como se merece, degustando sus personajes y situaciones, muchas de ellas apoyadas en un humor particular y sutil. Al final, Pizza Movies logra lo que su propia metáfora denuncia que el cine actual ya no consigue: dejar algo de poso, más allá del sabor momentáneo.
- Judit Martín
Thais - Berto Romero
Alan - Raúl Arévalo
Eduardo - Joaquín Reyes
Joaquín Reyes - Bruna Cusí
Psicóloga - Javier Botet
Max Morbo - Belén Barenys
Repartidora



