Hablamos de una de las sorpresas del año pasado, The Furious (2025), posiblemente la obra más ambiciosa de su director, el japonés Kenji Tanigaki. Con una trayectoria que le ha hecho trabajar y aprender junto a nombres como Donnie Yen, Guillermo del Toro o Chad Stahelski, Tanigaki ha construido una cinta de acción bastante entretenida pero que tampoco aspira a mucho más. Eso sí, es una nueva muestra de que el cine de artes marciales sigue siendo una mina de oro, y continúa teniendo un ‘fandom’ considerable.
The Furious tiene una historia que podría recordar a tramas más cercanas a Hollywood como la saga Venganza, con Liam Neeson o El fuego de la venganza (Tony Scott, 2004). En ellas, la relación padre-hija (quizá en la cinta de Scott no es tan literal) es el eje y motivación principales para que el protagonista se lance a la acción. Aquí se introduce a un personaje (interpretado por el indonesio y bastante conocido Joe Taslim) que añade más acción y convierte a la película casi en una ‘buddy movie’ pero sin los toques de humor habituales de ese subgénero.

Como sucede en muchas de estas películas, lo de menos es la historia, los diálogos e incluso los personajes. Aquí donde realmente la cinta se la juega es en las escenas de acción y The Furious no tiene absolutamente nada que envidiar a películas similares que también han tenido cierta repercusión o buena acogida.
Peleas espectaculares en donde el espectador queda asombrado y donde el montaje no permite cortes si quiere sumergirnos en ellos. Un apabullante manejo de golpes directos, patadas casi imposibles, piruetas… son los elementos que convierten a The Furious en una película interesante (casi un ‘must see’) para todo aquel aficionado al género de este tipo.

No estamos ante una cinta, por ejemplo, de Tjahjanto, donde la ultraviolencia casi engulle las escenas de peleas, aquí, aunque también hay violencia explícita quizá, se le ha dado más importancia a la coreografía a que todo resulta espectacularmente visual y no tan violento.
Para enfatizar estas escenas, la película se muestra austera en música, un uso de planos generales para mostrar en todo su esplendor las peleas, movimientos de cámara fluidos (podemos poner como ejemplo Redada asesina (Gareth Evans, 2011)) y unas interpretaciones que están a la altura de lo que uno puede esperar de este tipo de cintas. No vamos a sorprendernos demasiado, pero sí a disfrutar, sobre todo con sus minutos finales, una espectacular pelea a 5, donde se muestra un absoluto dominio de las artes marciales. Sin duda el mejor momento de la película.

The Furious poco más tiene que ofrecer, salvo las clásicas críticas veladas que suele haber a la corrupción o a la policía (nada nuevo), pero son elementos prácticamente irrelevantes en la trama, casi anecdóticos.
Tanigaki puede estar contento de haber facturado una cinta correcta, entretenida, con intensidad cuando toca y con una historia sencilla, pero que tampoco necesita más para contar lo que quiere hacer.
- Xie Miao
Wang Wei - Joe Taslim
Navin - Yang Enyou
Rainy - Yayam Ruhtan
Tak - JeeJa Yanin
Matia - Brian Le
Ho - Joey Igwanaga
Pak Lung




