El ser querido

El ser querido 2026 135
2 de septiembre de 2026
Esteban Martínez es un director de prestigio, ganador de grandes premios. Ahora se dispone a rodar una película, "Desierto" ambientada en los años treinta y para el papel protagonista femenino decide ofrecérselo a Emilia Vera, su hija a la que no ve desde hace trece años. El rodaje se convertirá en un campo para poder poner en orden sus vidas y el pasado, pero no será tarea fácil.

Nueva película del director madrileño Rodrigo Sorogoyen (1981), y ya van siete sin contar sus trabajos para la televisión, como Antidisturbios (2020) o Historias para no dormir (2021). La carrera de Sorogoyen es de las más interesantes del panorama nacional, tocando en su mayoría géneros como el drama, el thriller o incluso la comedia. Acompañado en numerosas ocasiones por la guionista Isabel Peña, esta El ser querido (2026) no podía ser menos y nos plantea una truculenta y emocionante historia sobre la relación entre un padre y su hija.

La cinta habla, sobre todo, de la búsqueda del perdón, de la redención de un padre que nunca ha sido un padre para su hija, a través de un rodaje cinematográfico. Los personajes, magistralmente interpretados por Javier Bardem y Victoria Luengo (atentos a los próximos Premios Goya), se debaten en diversas batallas tanto internas como externas, intentando ya no solo justificarse, como lo hace muchas veces el personaje de Bardem, sino también enfrentarse, a través del recuerdo (amargo casi siempre), a lo que fue un pasado como familia. Esta radiografía que hace Sorogoyen se emplaza en el rodaje de una película, algo que a la historia le da mucho juego.

Victoria Luengo.

La historia arranca con una maravillosa escena de presentación en un restaurante con los dos personajes, poniéndonos en preaviso de cómo son, y bajo una conversación muy bien escrita e igualmente bien interpretada. Aquí, el director y su aliado en la cámara, casi siempre Alejandro de Pablo, mantienen una puesta en escena sobria, con planos cerrados, miradas, palabras, mezclando incluso la cotidianidad con los momentos de tensión, dando a la escena una naturalidad y realismo especiales.

Pero donde El ser querido se construye es en el resto de la película, en los momentos entre Bardem/Luengo, donde se vislumbra un padre con dos caras, la familiar y reconciliadora, y la déspota y hasta agresiva, que se impone en los rodajes. Es en estos momentos donde la película utiliza ese escenario como justificación para arrastrar al espectador a esa relación, a esa redención. Resultan interesantes escenas como las que mezclan ese trato de igual a igual hacia su hija dentro del equipo con momentos de tensión y violencia verbal. Ahí es donde se demuestra el buen texto que Peña y Sorogoyen han escrito, dando a los personajes sus espacios y sus momentos.

Javier Bardem y Victoria Luengo.

Pero en esa tortuosa encrucijada del perdón, también hay momento de calma. Un padre y su hija conversan sobre cómo lleva la vida, sobre qué quiere hacer en su vida, mientras ven lo rodado ese mismo día. De nuevo, la excusa del rodaje para unir a ambos personajes y tratar de que se entiendan y se perdonen.

Al margen de, insistimos, el inconmensurable trabajo de Bardem y Luengo, nos encontramos con unos secundarios que también están a la altura, aportando a la película pequeños matices a los personajes. Raúl Arévalo, Pablo Gómez-Pando o Raúl Prieto son algunos de los nombres que engrosan ese elenco de fondo que enriquece también la historia y la película.

Javier Bardem.

Pero si hay algo que descoloca al espectador es la forma de El ser querido. El director, experimenta con formatos, colores y texturas de imagen durante varios momentos de la película. El espectador tratará de encontrarle un significado, aunque en muchas ocasiones esto despierta más indiferencia que otra cosa, y puede acabar llegando a la conclusión de que se trata de un capricho del director, que seguramente en su cabeza lo tenía todo bien planificado.

Distinto es el caso de esa capacidad, ya habitual en su cine, para sostener la tensión durante largos minutos sin dar tregua al espectador — un recurso que aquí vuelve a funcionar con la misma eficacia de siempre.

El ser querido es una película bastante completa, con matices, buenos intérpretes, un buen guion y una historia sencilla. El uso del “cine dentro del cine” le da un toque especial (algunas escenas parecen sacadas del “making of” de la película que se está rodando), quizá a nivel general no aporte demasiado al núcleo de la historia (aunque puede resultar interesante ver cómo es un rodaje), salvo en los momentos en donde los protagonistas se adueñan de la escena.

Un duelo interpretativo al servicio de la búsqueda del perdón.
Dirección (+)
Guion
Isabel Peña, Rodrigo Sorogoyen
Dirección de fotografía
Alejandro de Pablo
Música
Olivier Arson
Montaje
Alberto del Campo
Formato
2.39:1
Nacionalidad
España, Francia
Distribución
A Contracorriente Films
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Reparto (+)