En mayo de 2019, en el foro 4chan, un usuario anónimo subió una foto de un local comercial abandonado, que mostraba únicamente las paredes, moqueta y techo falso. Aquello generó una cadena de respuestas en la que los demás usuarios aportaban imágenes que generaban la misma sensación desasosegante e inquietante que la primera. Esto se “fue de las manos” y acabó en los foros de Reddit, donde se empezó a generar una especie de ‘lore’ sobre este tipo de espacios. Fue el joven Kane Parsons (a través de su canal de youtube Kane Pixels) quien se lanzó a realizar una serie de vídeos sobre estos espacios. Todo esto fue el germen de los llamados Backrooms.
Cuatro años después y bajo el amparo de productores como James Wan, Shawn Levy o el director Oz Perkins, Parsons se enfrenta a un enorme desafío, el de desarrollar aquellos vídeos en forma de largometraje, tratando de dar a todo esto una explicación con cierta coherencia que le permitiese articular una historia entendible y atractiva para todo el mundo. Parsons se alía con el guionista Will Soodik (guionista de series como Westworld o Homeland) para construir lo que podría ser un nuevo fenómeno viral.

La primera impresión al ver Backrooms es bastante confusa. ¿Estamos viendo una historia sin sentido? ¿Qué me quieren contar con esta película? Y sí, todo esto no es nada extraño, y es que a la película le cuesta muchas veces “explicarse” o tratar de encontrar un puente entre lo que el espectador está viendo y lo que Parsons quiere contar.
Si diseccionamos Backrooms, tenemos por un lado una estética muy trabajada. Es innegable que los cuatro años que Parsons estuvo haciendo vídeos sobre este fenómeno, le han servido de mucho. La película muestra una estética inquietante, inspirada en espacios agónicos, abandonados algunos, con reminiscencias a oficinas de finales de los ochenta, “bugeados”… una serie de elementos que aportan a la película ese toque “cringe” (como dirían los jóvenes de hoy en día) y lo suficientemente atractivo como para despertar interés. Visualmente la cinta es interesante. Pero ya no sólo dentro de esos laberínticos espacios, sino también en la realidad, con planos con mucho aire, personajes arrinconados a veces en el encuadre.

Por otro lado, tenemos a los personajes, principalmente dos. Y es que Backrooms es un fenómeno solitario, hacer una película con muchos personajes sería traicionar su origen. Aquí tenemos a Chiwetel Ejiofor y a la actriz noruega Renate Reinsve como principales personajes (a lo largo de la película sale alguno más). Él es un hombre bastante machacado que no asume su culpa y que echa balones fuera sobre su situación. Ella es una psicóloga que lo trata y que, marcada por un trauma de la infancia, también navega buscando algo que le permita salir de ese atolladero, un camino que ni siquiera ella, como profesional, sabe cómo trazar.
Son dos personajes a priori interesantes y que dentro de este universo podrían caber perfectamente. Pero el principal defecto de Backrooms es su falta de nexo entre ellos y el resto de la película. Parsons y Soodik no han profundizado lo suficiente en ellos como para que podamos justificar que estos espacios infinitos tienen relación con sus psiques marcadas por el trauma. El envoltorio es sumamente interesante y atractivo, pero al abrirlo no sabes si lo que hay te va a gustar porque no tiene demasiado que ver.

Al margen de esta reflexión, la película tampoco resulta aburrida. Dosifica muy bien sus tiempos, genera interés, atención e incluso algunos momentos de terror (muy ligeros), aportando también una nueva vía para que el thriller pueda renovarse y encontrar otras vías de explotación.
Backrooms, al igual que le sucedía a la cinta Obsession (Curry Barker, 2026), tiene un fondo mucho más potente que la propia película, y como aquella, si detrás de ella estuviera un cineasta más… “convencional”, seguramente habríamos tenido una cinta sin tanto que hablar. Pero al igual que pasó con la de Barker, siempre resulta interesante que nuevos talentos se abran camino en este negocio.
- Chiwetel Ejiofor
Clark - Renate Reinsve
Doctora Mary Kline - Mark Duplass
Phil - Finn Bennett
Bobby - Lukita Maxwell
Kat




