La que podría haber sido la primera incursión de Roland Emmerich en el mundo de los superhéroes, fue a parar a manos de Tim Story (Los Ángeles, 1970), director con muchas tablas dentro del mundo de los vídeos musicales, en donde ha grabado para artistas como N’SYNC, K-Ci & Jojo o Sonique. A pesar de tener una enorme trayectoria en este campo, Los 4 fantásticos (2011) no es su primera película, sí que es, posiblemente, la que más repercusión internacional le de a su carrera.
Y sobre el tema que adapta, creo que es bien sabido que hace unos años Roger Corman, uno de los genios de los efectos prácticos y todo un ídolo del cine de serie B ya produjo una primera aproximación en 1994 a este grupo de ‘freaks’, con Oley Sassone como director y con un reparto prácticamente desconocido. Hay toda una leyenda sobre esta adaptación que, mucho afirman, nunca se llegó a estrenar en salas. De hecho, conseguirla hoy en día, es una tarea muy complicada.

Ha llovido mucho desde entonces y, sin contar adaptaciones animadas para la pequeña pantalla, no hay duda de que este grupo de superhéroes siempre ha sido una tarea pendiente para MARVEL. Con el pasar de los tiempos, los avances tecnológicos y, sobre todo, la imperiosa necesidad de hacer caja, parece que ya están dispuestos a hacer una adaptación más acorde a la seriedad que marcan los tiempos.
Lo primero que destaca de Los 4 fantásticos es que es una cinta sumamente amable, una película demasiado simple y que, por momentos, parece hecha para un público juvenil. Todo es sumamente ‘soft’ y apenas hay cargas dramáticas o duras dentro de su excesivamente sencillo argumento. Bueno, como carta de presentación para los personajes y su futuro ‘lore’ la cosa es bastante aceptable.
Pero en cuanto al resto, la película no tiene mucho donde escarbar. Los personajes son bastante planos, la acción realmente es escasa y con un estilo tan estándar que recuerda al cine de los noventa. Todo esto hacen que la película parezca más un episodio caro de una serie de televisión que una superproducción.

A pesar de no ser la primera cinta de Story, la realización no aporta demasiadas cosas interesantes. El reparto, bastante bien elegido (a Story sólo le “cuadraba” Jessica Alba) parece estar más pendiente de hacer creíble la historia que de hacerse propios los personajes que interpretan. Quizá sólo podríamos salvar a Michael Chiklis y a Julian McMahon como intérpretes que realmente tratan de aportar algo más a sus personajes.
A nivel técnico, poco más le podemos pedir a una cinta que trata de ajustar todo su presupuesto y que funcionar, funciona, pero se queda en un ejercicio cuasi infantil que, a día de hoy, resulta hasta ridículo en algunos momentos. Como constatamos, como carta de presentación es correcta, pero le falta mucho para ser una película de superhéroes a la altura.
- Ioan Gruffudd
Reed Richards - Chris Evans
Johnny Storm - Jessica Alba
Sue Storm - Julian McMahon
Victor Von Doom - Michael Chiklis
Ben Grimm - Kerry Washington
Alicia Masters



