Y llegó el día en el que Pixar estrena la quinta parte de Toy Story, una saga que comenzó hace 31 años, nada menos y que nos ha llevado por multitud de terrenos, a pesar de que todos encuentran consenso en dos cosas, son películas entretenidas y siempre tienen algo que contar.
Para esta quinta parte, Pixar ha regresado un poco a donde empezó todo, mediante dos elementos interesantes. Por un lado, la presencia de Andrew Stanton en la dirección. El hombre que ideó junto a Lasseter la primera película y que actualmente es una de las mentes pensantes de Pixar (junto con Pete Docter). Eso se nota y nos lleva al segundo elemento, el tono de la película. Y es que Toy Story 5 vuelve a tener esa mezcla de humor, ese detallismo en el guion (pequeños mini-gags), personajes que realmente tienen algo que contar y que aportan. Junto a Stanton en la dirección tenemos a McKenna Harris, creativa “de la casa” que ha trabajado como dibujante de ‘story-boards’ de títulos como Ralph Rompe Internet (Phil Johnston y Rich Moore, 2018) o Luca (Enrico Casarosa, 2021). Con un perfil algo más joven, Harris, también formó parte de la serie Somos osos (2015) como creadora de personajes. Tanto ella como Stanton también escriben el guion de esta película.

¿Qué más nos tienen que contar los juguetes de Toy Story? Pues seamos sinceros, la cuarta entrega nos dejó bastante indiferentes, con una sensación de que aquello no era necesario y de que una tercera entrega ya era redonda para la saga. Pero visto lo visto, parece que el reciclaje y las actualizaciones, han resultado efectivas a esta serie de películas, siempre rentables en taquilla.
En esta ocasión, la película viaja hasta lo más actual, hasta esa lucha que hace años se lidia entre juguetes y tecnología. Y lo hace, sin olvidar lo importante que resulta esto, y siempre tomándoselo desde un humor accesible y universal, lo que le aporta a la película ese valor tan bueno que, como comentamos antes, nos retrotrae a la primera Pixar de hace 30 años. Toy Story 5 son varias batallas en una, es la lucha entre el juguete y la pantalla, la lucha entre seguir siendo niña o crecer emocionalmente (aquí con el personaje de Bonnie como protagonista). Y es también una lucha de la propia Pixar por seguir siendo lo que es.

Y es que, aunque esta película no sea del todo perfecta, vuelve a mostrarnos a esa Pixar sin riesgo, que acata su propia norma de plantear conflictos casi adolescentes, pero con resoluciones un tanto infantiles. Hay salvedades, ahí tenemos a esas dos obras maestras como Del revés (Inside Out) (Pete Docter, 2015) o Up (Pete Docter, 2009).
Pero en la tercera película fue distinto, y siendo sinceros, no le salió mal la jugada. Aquí sucede algo parecido, con un ‘happy ending’ que tampoco concreta si la batalla interior de Bonnie se ha saldado con victoria o sigue ahí. Posiblemente siga ahí, porque es algo que siempre estará presente en ella: ser yo misma o ser alguien que guste a los demás.

Pero volviendo al tema principal que trata la película, esta saga siempre ha tratado el tema del olvido, de la obsolescencia, con mucha dignidad, convirtiéndolo en su eje principal, en cualquiera de las entregas, y aquí no iba a ser menos. Aunque el grupo de juguetes tiene menos presencia, la cinta se centra sobre todo en el personaje de Jessie cuyo desafío se presenta con la intención de que Bonnie siga siendo ella misma.
Comentamos el humor que regresa a la saga y es así. Toy Story 5 tiene muchos puntos graciosos, pero quien se lleva la palma es el trío de juguetes preescolares olvidados, es sin duda uno de los mayores aciertos de toda la película. Sus frases, ocurrencias y cómo Pixar resuelve situaciones con ellos, son una auténtica delicia.

A grandes rasgos, funciona. Sorprende que hayan podido sacar más jugo a los personajes, aunque sea sacrificando algunos (por su presencia en pantalla, que nadie se asuste). Que hayan contextualizado tan bien un tema como es el que trata dentro del propio universo de la saga. Y sorprende que a nivel técnico ya pocas cosas nos sorprendan de una Pixar que, aun con altibajos, sigue siendo una de las grandes de Hollywood.
- Tom Hanks
Woody (voz) - Tim Allen
Buzz Lightyear (voz) - Joan Cusack
Jessie (voz) - Greta Lee
Lilypad (voz) - Conan O’Brian
Buen Rollito (voz) - Scarlett Spears
Bonnie (voz) - Mykal-Michelle Harris
Blaze (voz)




