Hace ya unos años que a Pixar le llevan cayendo unos cuantos palos tanto por parte del público como por parte de la crítica. Una de las mayores pegas que le ponían a la Pixar actual, era su falta de humor mezclado con historias que realmente toquen al espectador. Atrás quedó la gloriosa época de Up o de Coco, dejando el campo abierto a las temidas secuelas, empezando quizá por la más interesante, Toy Story 2 (John Lasseter, 1999). Luego ha ido estirando demasiado el chicle del éxito hasta caer en la futura Toy Story 5 (Andrew Stanton, 2026), que veremos a ver qué tal se da.
Pero con Hoppers, parece haber vuelto a encontrar el buen camino con esos elementos que tanto la hicieron volar hace años. Una historia interesante, unos personajes atractivos, humor, mensaje… como siempre ha sido Pixar, bueno y también una técnica más que pulida. Ahora todo eso se reúne en una entrañable y muy disfrutable cinta de animación con un clarísimo mensaje ecologista, camuflado entre castores, árboles y políticos.

Hoppers está dirigida por Daniel Chong, habitual de la animación, pero casi un recién llegado a la casa, o al menos, a Pixar. Tras pasar por los estudios de Disney Animation, Chong desarrolló otros proyectos entre ellos la maravillosa serie Somos osos (2014) y posteriormente volvió junto a su amigo Peter Docter para enfrascarse en nuevos proyectos para el cine, como es esta Hoppers.
La película nos lanza hacia un viaje para preservar no solo el recuerdo de la protagonista, sino los momentos que lo hicieron posible. Y es aquí donde entra la naturaleza como elemento a rescatar y la ecología como medio para ello. Hoppers no se esconde en nada, sabe perfectamente su mensaje, como darlo y además lo expone de una forma tan sencilla y entendible para niños que por eso se hace tan entretenida. A esto se le suma su humor casi inocente pero efectivo y al final el resultado de esa combinación es una carta ganadora sí o sí.

Eso de que la unión hace la fuerza, también se toca en la película. La unión de los diferentes ante un enemigo común. De nuevo valores muy sencillos, universales y comprensibles. Y otra vez Pixar vuelve a recuperar su ‘mojo’.
Aunque aquí casi no hay villanos realmente malos, el obstáculo de la protagonista se erige en forma de figura política. Ese elemento “apisonadora” que no le importa nada, salvo el voto de quien desconoce lo mismo, podría ser cualquiera de los que gobiernan, es un enemigo universal que no se personifica en nadie en concreto.

La lucha de un humano, “disfrazado” de animal, contra otro humano es un verdadero disparate y una hilarante carrera hacia un final tan loco como evidente. Pixar parece haber recuperado esa chispa y en Hoppers realmente lo demuestra, creando una película destacable.
Si bien todo el gran meollo se desinfla a la hora de película, más o menos, tampoco tenemos la sensación de que la historia se estira y estira sin llegar a nada, y tampoco tenemos esa sensación de que nos están contando lo mismo una y otra vez… Hoppers no parece ir por ahí.
Que esta Avatar para peques se haya convertido en una sorpresa para muchos, es una de las mejores noticias cinematográficas del año y eso siempre es motivo de celebración.
- Piper Curda
Mabel Tanaka (voz) - Bobby Moynihan
Rey George (voz) - Jon Hamm
Alcalde Jerry Generazzo (voz) - Kathy Najimi
Doctora Sam (voz) - Dave Franco
Rey insecto (voz) - Eduardo Franco
Loaf (voz) - Aparna Nancherla
Doctora Nisha (voz)



