Tercera película del director australiano Sean Byrne, cuya trayectoria previa es prácticamente desconocida en España, dos títulos la completan, la cinta The Devil’s Candy (2015) y su primer largometraje The Loved Ones (Cita de sangre), que data del año 2009. Antes había llamado la atención con algunos cortometrajes, que le abrieron la puerta a su primera película, de la cual también escribió el guion.
El cine de Byrne siempre se ha movido por el mórbido terreno del terror, con tramas que mezcla lo cotidiano con lo turbio. En esta ocasión, lo que se supone algo tan trivial como pasar unas vacaciones o vivir la vida libremente, se ve truncado por la presencia de un despiadado asesino. Una forma que va algo más allá de llevar el clásico ‘slasher’. Mientras que, por lo general suele ser una persona quien va acabando con sus víctimas, Byrne ha optado por darle una pequeña vuelta.

Dangerous Animals, en su conjunto es una cinta entretenida, sin mucho ‘punch’ pero al menos cuenta con buenas intenciones. No faltan clichés y tampoco alguna que otra conveniencia de guion para que todo vaya según lo planeado. No hay demasiadas sorpresas y la película tampoco se hace especialmente larga.
Hay dos cosas que llaman la atención de Dangerous Animals. Por un lado la presencia de Jai Courtney, un actor que a pesar de siempre bailar con papeles secundarios, se nota su presencia en las películas, aunque solo sea por sus intensas interpretaciones. Aquí da vida a un loco obsesionado con los escualos (tampoco explica muy bien por qué, aunque hay retazos) en un papel que reúne bastantes clichés. Aun con eso, el actor es lo más destacado de la película.

Por otro lado, la buena dosificación del ritmo. Aunque no es una película lenta, tampoco resulta tan atropellada, sino que tenemos la sensación de que todo se va tomando su tiempo. No faltan tampoco estiramientos innecesarios, pero en general sus poco más de noventa minutos, se pasan bastante rápido. Mención especial a la ingente cantidad de canciones que aparecen y que parece que van contando poco a poco lo que va sucediendo en la película.
Dangerous Animals es una película que sólo busca entretener, y que algunos/as espectadores/as lo pasen mal durante un rato. Que lo consiga o no eso ya depende del estómago de cada uno, pero tampoco se regocija demasiado en lo sangriento. Hay tiburones y sangre, evidentemente algo hay, pero no es gratuito.
Película para pasar el rato que, incluso podría haberse estrenado en plataformas, y que confirma que no todo el cine de terror tiene que ser demasiado elaborado para ser efectivo. A veces se agradecen este tipo de productos.
- Hassie Harrison
Zephyr - Jai Courtney
Bruce Tucker - Ella Newton
Heather - Josh Heuston
Moses Markley - Liam Greinke
Greg



