Tercera colaboración entre Maribel Verdú y Gracia Querejeta. Han pasado ocho años desde que ambas trabajasen en Siete mesas de billar francés (2007), y tras la colaboración en 15 años y un día (2013), vuelven juntas para hacer una radiografía humana. Igualmente la directora madrileña se ha unido a Santos Mercero para escribir el guión (había trabajado anteriormente en varios cortometrajes y en la anterior cinta de la directora, la mencionada 15 años y un día). Felices 140 da un giro interesante a la filmografía de la realizadora, sobre todo en cuando a calidad, además a mejor.
Hay dos elementos que Felices 140 analiza y que merecen especial interés a la hora de hablar sobre ella. Por un lado, la directora nunca se había mostrado tan cercana con los personajes. En esta ocasión y tomándose un tiempo muy prudencial, desnuda cada uno de ellos apoyándose en elementos del pasado que el espectador poco a poco va conociendo. Por otra parte, algo que ayuda a que la historia avance, es la presencia de un plantel interpretativo considerable. Prácticamente todos están muy bien en sus papeles. Son personajes muy cercanos, con los que es fácil simpatizar, con los que es fácil “interactuar”.
Si que es cierto que la anterior película de Querejeta no era precisamente un alarde de dirección de actores a tener como ejemplo. Aquí, el potente guión (también de Santos Mercero) desgrana cada una de las historia de los amigos de la protagonista, y a su vez, pone en evidencia que muchas veces, la amistad es simplemente una bonita fachada.
Antonio De La Torre, Eduard Fernández, Nora Navas, Marián Fernández… hasta Alex O’Dogherty están espléndidos en unos roles que, aunque algo estereotipados, no llegan a caer en meros calcos de otros personajes ya visto en el cine. Cada uno tiene lo suyo e intenta explotarlo de una forma realista. Querejeta se aprovecha de lo que tiene y saca un buen partido a su reparto.
La colaboración entre Maribel Verdú y Gracia Querejeta no deja aguas en esta ocasión. La actriz está muy bien (aunque a algunos no les parezca), a pesar de que no llega a emocionarnos en exceso. Quizá el apoyo de la producción que acompaña a la cinta (la hermosa y sencilla música de Federico Jusid) ayuden muy bien a que el conjunto de la película sea interesante.
Felices 140 es una terrible y cruel radiografía del ser humano en situaciones de ¿necesidad?, un catálogo de desgraciadas situaciones, una cinta incluso enmarcada en la situación de la sociedad española (es inevitable no verse influenciado por ella cuando se habla de dinero hoy en día), es una cinta que no sólo entretiene, sino que además hace pensar sobre aquellos que son nuestros amigos.
Gracia Querejeta ha filmado una película casi redonda que no termina como uno querría (y ya no sólo a nivel argumental). Su más que flojo final, no acaba por cerrar una película que podría haber sido redonda cien por cien.