Venido del mundo del videoclip, el director australiano Russell Mulcahy, se las había visto con diferentes estilos visuales, de grupos como Ultravox o Duran Duran, y de solistas como Elton John, Billy Idol o Rod Stewart. Para todos ellos había dirigido algunos videoclips. No era de extrañar que dada su amplia experiencia audiovisual, Hollywood se fijase en él para dirigir un largometraje. No fue con esta fantasía, sino con la cinta Razorback: Los colmillos del infierno (1984) película sobre un gigantesco jabalí que sembraba el pánico en una remota zona de Australia. Aquello le abrió la posibilidad de poder dedicarse a decir ¡acción! y ¡corten! pero Mulcahy, continuó dirigiendo videos musicales.
Hasta que un día le cayó en sus manos la historia de Gregory Widen que ideó la trama principal de Los inmortales durante un viaje a Escocia. Tras rechazar Kurt Russell el papel principal (también apoyado por su mujer Goldie Hawn), el protagonista cayó en manos del actor Christopher Lambert, un papel que le consagró como estrella del momento, pero que no le permitió tampoco despegar años después. Con el paso de los años, ha sido considerado un mal actor, a pesar de que su filmografía es bien extensa.

Vaya por delante que, el paso de los años no le ha sentado nada bien a esta película (si se guarda un buen recuerdo de ella, mejor quedarse con él). Muy anclada en su tiempo, tanto a nivel de historia como técnica, no se puede negar que Mulcahy tenía una visión muy particular para rodarla. Cuenta con una fotografía que realmente destaca durante toda la película, es quizá a nivel técnico, uno de sus puntos fuertes, al igual que el montaje, donde encontramos algunas cosas interesantes. Pero el resto de elementos, que en su día estaban bastante bien, han envejecido considerablemente y podemos verlos en la actualidad con cierto humor. Como título dentro de la nostalgia colectiva de quienes vivimos aquella época, la película puede tener un pase, pero no destaca realmente por demasiadas cosas. Es quizá el tiempo, quien la ha convertido en lo que es a día de hoy.
El eje principal gira en torno al paso del tiempo, a cómo influye esto en un personaje por el que, precisamente, no pasa el tiempo. Este dilema podría generar en el protagonista diversos conflictos morales e incluso una interesante carga dramática, pero no parece ser la intención de Mulcahy. A esto hay que sumar que Lambert no es que transmita demasiado, en este aspecto, la presencia de Sean Connery y Clancy Brown (recomendación personal del cantante Sting, amigo de Mulcahy) son los nombres que más destacan dentro del ‘cast’.

Si hay algo que también ha convertido a esta película en mítica es su apartado sonoro, no ya la música original de Michael Kamen, que tampoco es que destaque demasiado, sino las canciones del grupo británico Queen, que con el paso del tiempo, han conformado la banda sonora de una época. ‘A kind of magic’, ‘Who wants to live forever’ o ‘Princes of the Universe’ son algunos de los ejemplos que ya forman parte de los “greatest hits” tanto del propio grupo como de su solista, un inolvidable Freddie Mercury.
De vuelta a Los inmortales como película, hay que recalcar que la historia es excesivamente simplona, con pocas sorpresas y con un desenlace flojo. No hay duda que lo más destacable es su aspecto sonoro, pero por lo demás es una película demasiado anclada a su tiempo, con interpretaciones muy irregulares, y con escenas de acción que, ni siquiera, despiertan emoción alguna.

Para nostálgicos, no hay duda, pero poco más podemos sacar de ella.
En taquilla, la película no funcionó nada bien, como hemos comentado ha sido el paso del tiempo quien la ha puesto en el sitio que para muchos, merece estar. Competía, por aquel entonces con títulos tan punteros como Top Gun (Ídolos del aire) (Tony Scott, 1986) o Aliens: El regreso (James Cameron, 1986), por lo que lo tenía complicado. Su mezcla de géneros y la particular visión de Mulcahy tampoco ayudaron a que triunfase. A esto hay que sumarle que su campaña de promoción no fue tampoco modélica. A pesar de ello, la película generó varias secuelas (cuatro, la última estrenada directamente en televisión) y hasta varias series de televisión. Del proyecto de Chad Stahelsky con Henry Cavill, hablaremos otro día.
- Christopher Lambert
Connor MacLeod - Sean Connery
Juan Sánchez-Villalobos Ramírez - Clancy Brown
Kurgan - Roxanne Hart
Brenda Wyatt - Beattie Edney
Heather MacLeod - Alan North
Teniente Frank Moran - Sheila Gish
Rachel Ellenstein



