Parece que el británico Jason Statham se niega a retirarse del trono del nuevo héroe de acción. Para ello se marca una cinta que bebe de diferentes títulos y que tampoco aporta demasiada novedad al género, precisamente por eso, porque visita varios lugares comunes. Igualmente, esto tampoco es un lastre para su autoconsciencia del tipo de producto que es y a quien va destinado.
En España, llama poderosamente la atención, la poca originalidad a la hora de titular la nueva película de Statham. Parece que el utilizar la coletilla “El protector” es garantía de éxito. Primero fue El protector (Homefront) (Gary Fleder, 2013), después Beekeeper: El protector (David Ayer, 2024), y ahora está, también con ese subtítulo. O es desgana o directamente es una falta de originalidad, eso nunca lo sabremos. Lo que sí sabemos es que la dirige Ric Roman Waugh que recientemente ha estrenado la secuela de Greenland.

Como en anteriores trabajos, el personaje de Statham no aportará demasiado a su particular universo de héroes tácitos expertos en lucha cuerpo a cuerpo y capaces de sacarte de cualquier apuro. Lo lleva haciendo desde hace algún tiempo y es un papel que le va como anillo al dedo, a pesar de que si echamos la vista atrás, sus escenas de acción con coreografías cada vez son menos, y es que la edad pasa factura a todos.
En Shelter: El protector, el actor da vida a una especie de Jason Bourne, cuya misión es la de proteger a una niña de la que poco o nada sabemos, simplemente le une a él que es la hija de un hombre que, parece ser, cuidaba de él en su aislamiento. Sí, al menos se han molestado en darle al personaje un pasado que justifica de algún modo todo lo que se desarrolla a continuación. La historia, se fundamenta básicamente en la relación entre esta niña y el personaje de Statham, y en la redención. Algo que ya ha explorado en otros títulos del británico como Safe (Boaz Yakin, 2012) o Redención (Steven Knight, 2013).

Pero el actor está muy cómodo en este tipo de productos, que se mueven entre el estilo de la acción de los noventa y algunas películas de principios de los 2000, donde primaba más ver al protagonista repartiendo que una trama o interpretaciones algo más elaboradas. El actor lo sabe, sus últimas producciones así lo demuestran, pero tampoco incomoda a sus fans, que siguen alabando cualquier película en la que salga.
Así las cosas, la cinta cuenta (algo también muy típico de estas películas) con un rostro veterano, en esta ocasión el del también británico Bill Nighy, que da vida a un descafeinado villano en un papel que poco le aporta, seguramente un rol meramente olvidable.
Shelter: El protector, consciente de lo que es, sus limitaciones, su historia y su reparto, no es una cinta que vaya a descubrir cosas nuevas, sencillamente es un producto desarrollado especialmente para un nicho que disfruta con la acción sencilla, sin tanto efecto digital y con una historia que tiene los elementos justos para tratar de conmover, aunque todo resulte especialmente frío.
Por cierto, no hay que olvidar darle las gracias a Diamond Films, su distribuidora en España, por privar a los fans del actor, de una edición física, una práctica habitual y que apena a muchos cinéfilos cuando se enteran que esta distribuidora pone sus manos en un título que les interesa.
- Jason Statham
Michael Mason - Bill Nighy
Manafort - Naomie Ackie
Roberta - Daniel Mays
Arthur Booth - Bodhi Rae Breathnach
Jesse - Michael Schaeffer
Tío de Jesse



