Depredador

Depredador

Predator | 1987
14 de octubre de 2021
Un grupo de expertos militares son reclutados para una misión de rescate en plena selva. Lo que parece un trabajo sencillo se complica cuando son asediados por un misterioso ser de otro planeta que los caza uno a uno.

Segunda película de John McTiernan tras Nómadas (1985). Bajo la producción de, entre otros, Joel Silver, McTiernan se lanza al estrellato con la cinta de acción y ciencia ficción definitiva de los ochenta, una mezcla cuasi perfecta que incluso, con el paso del tiempo, sigue permaneciendo entre los clásicos del género.

Una de las cosas que más llama la atención de esta película es la sencillez de su propuesta. Depredador con su historia, no necesita más para atraer al espectador, que sólo busca un mero entretenimiento en donde una estrella de tal calado como Schwarzenegger, haga bien su trabajo, haga lo que sabe hacer. Y el objetivo se cumple, estamos quizá ante una de las mejores cintas del austríaco en su época de “hard guy”.

Vayamos por partes, los personajes. Cada uno está muy bien definido y aunque no exento de clichés, resulta muy fácil simpatizar con ellos. Esa rivalidad entre Dillon (Carl Weathers) y Dutch (Schwarzenegger) que al principio parecen rivales, pero la situación poco a poco les va volviendo a unir como amigos, lo que siempre fueron. El grupo protagonista es, sin duda una baza muy a favor dentro del conjunto de la película. Algo que se quiso repetir en la secuela Predators (Nimród Antal, 2010), pero con un resultado absolutamente inferior a lo que McTiernan consiguió. La sensación de grupo, la química entre ellos está bastante bien transmitida.

El guion corre a cargo de Jim y John Thomas, que básicamente llevan viviendo del personaje toda su vida (escribieron el guion de Tras la línea enemiga (John Moore, 2001), por ejemplo). Consiguen una atmósfera muy interesante, que, junto a los escenarios naturales de la selva, genera ese desasosiego constante durante toda la película. El misterio, la acción, y sobre todo que la película se toma en serio, marcan una diferencia. Un película que en sus primeros momentos parece otra cosa, pero que conforme avanza, va descubriendo sus cartas.

Depredador

La formula de Depredador, que hereda en cierta forma algo del Alien de Ridley Scott, reside sobre todo en generar incertidumbre durante gran parte de la película. La acción, presente siempre, se compone de dos momentos: un pequeño período de tranquilidad (enfatizado en muchas ocasiones con esas percusiones tribales en la música de Silvestri) para, posteriormente, explotar en la acción principal. El director prepara al espectador ante lo desconocido para, posteriormente llevarle al terreno donde mejor se mueven los personajes.

McTiernan no da concesiones y muestra la violencia tal y como es, con momentos realmente sangrientos (algo que, afortunadamente se ha mantenido en prácticamente todas las películas en donde aparece el extraterrestre), todos ellos con el ‘predator’ como personaje principal, para enfatizar siempre la sensación de ferocidad ante la debilidad de los militares que, a pesar de tener armamento y sobrada preparación, son incapaces de evitar ir cayendo uno a uno.

Se puede ver también desde otra perspectiva, a pesar de una buena preparación, de un buen armamento… el ‘predator’ les consigue llevar a su terreno, el cuerpo a cuerpo, la selva… allí no hay entrenamiento que valga, él es el rey.

Mención especial los efectos especiales. Y es que Depredador es una película que ha envejecido muy bien con el tiempo, y que incluso con veinte años, se mantiene muy en forma. El maravilloso trabajo del equipo de Stan Winston (nominado al Oscar) demostró que era posible crear una criatura aterradora, con potencia visual y que realmente impactase en cámara.

Una película sumamente entretenida, muy bien hecha, con buenos personajes, buen nivel técnico y que se ha merecido sin lugar a duda, un hueco en el recuerdo.

El año: 1987

La película contaba con un presupuesto de 15 millones de dólares. Para que nos hagamos una idea, películas del mismo año como Arma letal (Richard Donner, 1987) o RoboCop (Paul Verhoeven, 1987) tenían un presupuesto ligeramente inferior. La taquilla respondió bastante bien, con una recaudación de poco más de 12 millones en su estreno, lo que era ya todo un logro. Aún así no fue la cinta más taquillera del 87. Por encima de ella títulos como Atracción fatal (Adrian Lyne, 1987), Good Morning, Vietnam (Barry Levinson, 1987), Los intocables de Eliot Ness (Brian De Palma, 1987) o Superdetective en Hollywood II (Tony Scott, 1987) lograron superar en el año a la película.

Nostálgica combinación perfecta entre la acción y la ciencia ficción.
10

+Info
Dirección
John McTiernan
Guion
Jim Thomas, John Thomas
Dirección de fotografía
Donald McAlpine
Música
Alan Silvestri
Montaje
Mark Helfrich, John F. Link
Formato
1.85:1
Nacionalidad
USA, México
Duración
107 minutos
Distribución
20th Century Fox
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