Los seres humanos, por naturaleza, necesitamos estar conectados con los demás, a todos los niveles, tanto emocionales como personales. Esa sensación de pertenencia social, grupal, nos lleva a veces a cualquier cosa con tal de no sentirnos aislados. Y aquí entra en juego un negocio que en Oriente lleva años instalado, el de alquilar personas, ya sea por días, semanas, o incluso horas. No es extraño que, de vez en cuando, leamos en la prensa el repunte de estos negocios, en Occidente vistos con cierta extrañeza o incluso con cierto recelo. Un trasfondo que quizá nos resulte reconocible gracias a Familia (1996), la primera película de Fernando León de Aranoa.
La directora japonesa Mitsuyo Miyazaki (más conocida como Hikari) ahonda en este tipo de negocios desde un punto de vista más humano, utilizando curiosamente a un personaje americano como hilo conductor de la historia. Rental Family (Familia de alquiler) nos permite hacernos una pequeña idea de cómo funcionan estas empresas de compañía, a través de dos historias protagonizadas por un Brendan Fraser más entrañable que emotivo, pero que sigue estando en forma tras superar su etapa oscura y ganar un Oscar por La ballena (Darren Aronofsky, 2022).

Con Japón como telón de fondo, concretamente una Tokio tan cercana como alejada de clichés, la historia (escrita por la propia directora junto a Stephen Blahut, director de fotografía con el que ha trabajado en otras ocasiones) se centra sobre todo en dos hilos narrativos, cada uno representado por generaciones diferentes. Por un lado, el de una niña sin padre, cuya madre necesita fingir que está casada conseguirla una buena escuela; y por otro lado el de un actor en sus últimos años de vida y con el Alzheimer llamando a las puertas. Dos historias bien contadas en las que se podemos apreciar todas esas sensaciones que describíamos al principio.
Rental Family (Familia de alquiler) nos habla de las relaciones humanas, de cómo a pesar de vivir en un mundo hipercomunicado, la soledad y la necesidad de encontrar a otra persona, siempre están ahí. Porque hay cosas que la tecnología no puede suplir, y una de ellas es el ser humano.

Pero es cierto que ciertos pasajes de la película puedan resultar algo tediosos, y es que, a pesar de ser bastante directa, en algunos momentos se alarga innecesariamente y hace que desconectemos, seguramente, por una excesiva repetición. Y, por otro lado, da la sensación de que con el potencial que tiene, presta poco interés a los secundarios, que podrían dar bastante juego a la película.
Contada con seriedad y con alguna pequeña pincelada cómica (muy sutil con Fraser como protagonista), Rental Family (Familia de alquiler) es una más que correcta cinta que mezcla el drama humano, con la cotidianidad, sin resultar empalagosa o caer en el drama más lacrimógeno (sí, la película tampoco llega a emocionar del todo, pero no creo que sea su intención).

Cinta muy correcta, bien rodada, con un reparto muy correcto en donde Fraser brilla siempre, pero con un guion poco trabajado en cuanto a personajes secundarios. Una ‘feel good movie’ que posiblemente queramos visitar de vez en cuando.
- Brendan Fraser
Phillip Vanderploeg - Takehiro Hira
Shinji Tada - Mari Yamamoto
Aiko Nakajima - Akira Emoto
Kikuo Hasegawa - Shannon Mahina Gorman
Mia Kawasaki - Shino Shinozaki
Hitomi Kawasaki



